Cambios en el Gobierno: Juan Bautista Mahiques es el nuevo ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona

El presidente Javier Milei lo anunció con una foto en la Quinta de Olivos junto al funcionario saliente. El apoderado de La Libertad Avanza, Santiago Viola, será el secretario de Justicia. El trasfondo de la decisión y cuáles serán los ejes de la nueva gestión.

El fiscal general de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques, será el nuevo ministro de Justicia de la Nación en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, uno de los tres altos funcionarios que quedaban del primer Gabinete de Javier Milei y que hace meses estaba intentando renunciar por el desgaste que le producía la gestión.

En un mismo movimiento, también se decidió que el apoderado nacional de La Libertad Avanza, Santiago Viola, asuma como secretario de Justicia en reemplazo de Sebastián Amerio, quien fungía el poder real al interior de la cartera ministerial.

La decisión estaba tomada desde hace varios días y, por lo que supo Infobae, Mahiques ya había mantenido diversas reuniones con su antecesor para alinear las condiciones de la transición. Milei no esperó a volver de su próximo viaje para tomar una determinación: la realidad es que la situación del ministerio era insostenible: Cúneo pujaba por irse y debía tomar una decisión que también ordenara la situación puertas adentro del Gobierno.

Es por eso que hoy a la mañana la información era que se anunciaría después de un encuentro que Cúneo Libarona iba a mantener con el Presidente en la Quinta de Olivos. En la foto del anuncio, también aparecieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien fue su principal impulsora, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Así las cosas, el ministro Cúneo salió del Gabinete en línea con lo que había acordado con los hermanos Milei en octubre del año pasado: que se quedaría hasta marzo de este año. “Espero recuperar mis afectos y mi vida. Ya hice un montón”, le dijo había anticipado el ministro saliente a otro integrante del Gabinete.

Mahiques se creó una nueva cuenta en X y anunció los ejes que tendrá su gestión judicial. “Agradezco al Presidente Javier Milei por la confianza para asumir esta responsabilidad. Su liderazgo ha sido claro al marcar el camino: sin justicia no hay futuro posible. Ese rumbo exige instituciones que funcionen con arreglo al Estado de Derecho y un sistema jurídico con reglas claras y estables, que reconstruya la confianza pública, brinde seguridad real y un marco previsible para quien cumple la ley”, tuiteó como carta de presentación el nuevo responsable de la cartera ministerial.

Y agregó: “La Argentina necesita una Justicia independiente de las disputas políticas, imparcial en sus decisiones, ágil en sus tiempos y moderna en sus herramientas; una institución que proteja a las víctimas, que no confunda garantías con impunidad y que reafirme, sin excepciones, que la ley se cumple para todos por igual. Asumo esta función con la convicción de que sin seguridad jurídica no hay inversión, sin reglas estables no hay desarrollo y sin jueces independientes no hay República”.

En su tuit, Mahiques agradeció al Presidente, al ministro saliente y, en particular, a Karina Milei por su “apoyo permanente” y “por la dedicación con la que condurce y fortalece al equipo político del Gobierno”. La gestualidad no es menor. “Juan Bautista va a ser sus ojos y su cuerpo en toda la Justicia. De ahora en más responde 100% en ella”, aseguran desde su entorno. Su llegada estuvo ampliamente influenciada por los primos Menem.

Karina Milei y Mahiques se conocen desde hace cuatro meses. Estos contactos comenzaron a hacerse más profundos desde que finalizaron las elecciones nacionales y tenía la decisión tomada de tener mayor injerencia en asuntos judiciales. En particular, el nuevo ministro de Justicia es amigo desde hace años de Viola, que será su segundo y que seguirá estando a cargo de los asuntos judiciales-partidarios de La Libertad Avanza.

En cuanto al nuevo Ministro de Justicia, desde finales de 2019 que Mahiques ocupa la titularidad del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es decir, es el jefe de los fiscales porteños. También es presidente de la Asociación Internacional de Fiscales (IAP) desde 2022 y fue el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura de la Nación durante la presidencia de Mauricio Macri.

El flamante funcionario es un fiel representante de lo que se denomina como “familia judicial”. Su padre es Carlos “Coco” Mahiques, responsable de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal. Uno de los primeros sucesos que indicaron que había un acercamiento entre los Mahiques y los Milei es que el Presidente envió su pliego a la comisión de Acuerdos del Senado para que el Congreso le renovara su cargo en Casación antes de que cumpla 75 años en noviembre.

Juan Bautista tiene un hermano llamado Ignacio que también orbita por el mundo judicial: es fiscal porteño, fue adjunto en la causa Vialidad contra Cristina Kirchner y fue uno de los candidatos que sonó para poder acceder al juzgado federal de Mercedes. Su hermano mayor, Esteban, es director general de Relaciones Institucionales de la Cancillería e integró el Tribunal de Disciplina de la AFA.

¿Qué desafíos tiene por delante el nuevo ministro de Justicia? Por un lado, debe impulsar los más de 157 pliegos que apuntan a llevar una gran parte de los 40% de vacantes que tiene la Justicia a nivel federal y nacional. Esto no abarcará ni a los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ni al Procurador General, el Defensor del Pueblo y el Defensor General. “En los que necesito mayorías calificadas no. En los otros sí. Porque no me implica tener que negociar con gente que no negocio ni cómo se saluda”, había adelantado el Presidente en un reportaje reciente a LN+.

Pese a que el Gobierno había anunciado hace un año y medio que enviaría los pliegos para cubrir más de un centenar de vacantes en la Justicia, esta finalmente no se materializó. En la mesa judicial del oficialismo se enfocaron en negociar los dos puestos que estaban libres en la Corte Suprema nominando al juez Ariel Lijo y al catedrático Manuel García-Mansilla. Aquello tampoco prosperó.

Dado que el año próximo serán elecciones presidenciales y habrá disputas en varios estamentos (provinciales y municipales), en la Casa Rosada están decididos a que es prioritaria la discusión de llenar la mayor cantidad de vacantes en las instancias previas a la Corte. “Son aquellos lugares que realmente deciden si uno va preso o no”, afirma una fuente libertaria consultada por Infobae.

El Gobierno cree que va a poder conseguir movilizar una buena parte de los 157 pliegos que hoy en día están preparados desde el Poder Ejecutivo. Aun así, hasta la semana pasada informaban que la mejor estrategia era ir dosificándolas. Hay 50 ternas que irían en un primer envío.

Para que puedan prosperar, el Gobierno cree que puede negociar las vacantes en los juzgados que son de altísimo interés para los gobernadores. También aconsejan mirar que en el Consejo de la Magistratura hay cerca de 16 vacantes de altísima influencia en trámite: desde tribunales orales federales hasta juzgados de instrucción, cámaras federales y casación penal federal.

Todos los ojos se posan sobre los cuatro concursos que se están realizando sobre los Juzgados 6, 9, 11 y 12 de Comodoro Py. Infobae supo del altísimo interés de operadores judiciales del Gobierno al respecto de estos últimos cuatro casilleros. Los tres primeros todavía están en instancia de entrevistas personales a cada uno de los postulantes, mientras que la última ya está a consideración de la Comisión de Selección de Magistrados y Escuela Judicial del Consejo de la Magistratura.

De cara a la negociación en el Senado, el lugar que ya es mirado con rigor por parte de los legisladores es la Comisión de Acuerdos, que tiene como presidente al senador de la Libertad Avanza por La Rioja, Juan Carlos Pagotto. Por la sensibilidad de los nombramientos, el oficialismo decidió poner ahí a sus principales espadas legislativas como a Patricia Bullrich, Agustín Coto, Nadia Márquez y Juan Cruz Godoy.

Por ninguno de esos despachos pasarán pliegos de los cargos judiciales que requieren mayoría absoluta. En el entorno de la hermana creen que la Corte Suprema se ha portado bien con el Gobierno y que el Procurador General, Eduardo Casal, está cumpliendo bien sus funciones. “Si funciona así como está y si la Corte no nos hizo ninguna medida contraproducente por el momento, ¿por qué desgastar la negociación cuando podemos avanzar por lo grueso?”, se pregunta un integrante del oficialismo que está al tanto de este esquema. Esas negociaciones quedarán para una eventual reelección del Presidente.