Transportes escolares podrían desaparecer por la caída de la natalidad

El transporte escolar en Salta atraviesa uno de sus momentos más complejos. A la suba constante del combustible y los costos de mantenimiento se suma un problema que, según el sector, tendrá impacto durante los próximos años: cada vez hay menos chicos para trasladar.

Así lo aseguró a InformateSalta la referente de la Cámara de Transportes Escolares, Nilda Bini, quien explicó que este año comenzaron el ciclo lectivo con una fuerte caída en la cantidad de alumnos. "Empezamos el año con un 20% menos de matrícula y eso se siente muchísimo", afirmó.

Aunque el contexto económico afecta a las familias, Bini sostuvo que la disminución de la demanda responde también a un fenómeno demográfico.

"No es solo por la situación económica. Ya se siente la baja natalidad. Hay salas maternales y colegios que tuvieron que cerrar salas de 4 años porque no llegan a la cantidad de niños", explicó.

La dirigente advirtió que la tendencia continuará en los próximos años y aseguró que el propio sector ya proyecta un escenario aún más complicado. "Para 2030 estimamos que la actividad podría reducirse hasta un 50%. Ya sabemos que el año que viene la matrícula va a volver a bajar", señaló.

Menos alumnos, los mismos costos
La referente explicó que la oferta de transportes prácticamente no se redujo, pero sí la cantidad de contratos. "Hay transportistas que antes sacaban cuatro vehículos y hoy salen con dos porque no hay chicos suficientes para llenar las camionetas", sostuvo.

Según explicó, mantener una unidad implica afrontar el salario del chofer, la celadora, combustible, seguros y mantenimiento, costos que se vuelven cada vez más difíciles de cubrir con menos pasajeros.

Sobre los costos, explicó que siempre dependen de las zonas o distancias entre las casas de los alumnos y las escuelas, "rondan entre $140 mil a $180 mil por mes, más de eso no podemos cobrar", además contó que muchos transportistas ofrecen ofertas entre amigos o hermanos, "si dos o más van al mismo colegio desde la misma zona, arreglan los costos con el chofer". 

"Estamos subsistiendo"
Bini reconoció que el panorama económico del sector es delicado y que muchos trabajadores continúan en actividad únicamente para complementar sus ingresos.

"Estamos subsistiendo. La mayoría ya somos personas grandes. En mi caso soy jubilada y sigo trabajando porque la jubilación no alcanza", contó.

Combustible más caro, pero sin trasladar el costo
A la caída de pasajeros se suma el incremento permanente de los costos operativos. Bini aclaró que, a diferencia de lo que muchos creen, los transportes escolares trabajan con vehículos diésel y no con GNC, por lo que cada aumento del gasoil impacta de lleno en la actividad.

"Durante todo el año absorbimos los aumentos del combustible. No subimos las tarifas, disminuimos nuestra ganancia. Recién ahora en agosto vamos a hacer un pequeño ajuste", indicó.