Condenaron a un hombre por abusar de sus hijas y su hijastra
La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio donde un hombre de 44 años fue hallado culpable por múltiples delitos de abuso sexual cometidos contra sus hijas biológicas y su hijastra menores de edad.
El fallo fue dictado por el juez Pablo Farah, quien encontró al acusado culpable de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia en perjuicio de sus hijas de 10 y 7 años.
Además, fue condenado por abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia, abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores agravada en perjuicio de su hijastra de 13 años y de las otras dos niñas.
Debido a la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, la pena que deberá cumplir el acusado será determinada en una audiencia de cesura que se fijará próximamente. Hasta entonces, permanecerá detenido en la alcaidía.
La investigación comenzó tras una denuncia radicada el 9 de noviembre de 2024 por la madre de las menores, quien convivía con el acusado desde hacía once años.
Según consta en la causa, el grupo familiar estaba compuesto por cinco hijos: tres en común con el imputado y dos hijos de una relación anterior de la mujer.
La denuncia se originó luego de que una vecina alertara a la madre sobre comentarios realizados por una de las niñas, quien había contado que su padre le hacía “cosas malas” y “cosas de grandes” tanto a ella como a sus hermanas.
Durante el juicio, la fiscal Morales Torino sostuvo que el acusado se aprovechó del vínculo familiar, la convivencia y el rol de cuidado que ejercía sobre las menores para cometer los abusos.
Además, explicó que la madre trabajaba extensas jornadas fuera del hogar, situación que dejaba a los niños bajo el cuidado exclusivo del imputado.
Según expuso la Fiscalía, el acusado también recurría a amenazas contra la madre y los hermanos de las víctimas para garantizar el silencio y evitar que los hechos fueran denunciados.
La fiscal remarcó además que la prueba producida durante el debate acreditó un patrón reiterado de violencia sexual dentro del ámbito familiar y señaló que el acusado realizaba maniobras para distraer a los hermanos varones y evitar cualquier posibilidad de intervención.
Los hechos comenzaron a salir a la luz cuando una de las niñas logró contarle lo sucedido a una vecina y rompió el silencio.
“El hogar que debía ser refugio se convirtió en una celda de silencio; el padre que debía ser protector se transformó en el autor de su mayor trauma”, expresó Morales Torino durante su alegato final.