Maltrato infantil en Salta: Advierten por el aumento de denuncias y piden dejar de lado el “mejor no me meto”

Las denuncias por situaciones de maltrato infantil registraron un incremento en Salta, según confirmó la asesora del Distrito Judicial 7 del Centro, Carina Quinteros, quien advirtió sobre la importancia de que la sociedad intervenga ante cualquier sospecha de vulneración de derechos.

En declaraciones a FMProfesional, Quinteros señaló que algunos casos que tuvieron fuerte repercusión pública pudieron generar mayor conciencia y alentar a más personas a denunciar. Sin embargo, remarcó que todavía persiste el temor a involucrarse. “Está todavía ese dicho popular ‘mejor no me meto’”, sostuvo, y destacó que la protección de los niños debe ser responsabilidad de toda la sociedad.

La funcionaria explicó que el maltrato infantil comprende situaciones de violencia física o psicológica, negligencia, descuido, explotación y abuso sexual. Además, advirtió que muchas veces estos hechos ocurren dentro del propio ámbito familiar, donde el niño debería encontrar protección y cuidado.

Quinteros recordó que una posible vulneración de derechos puede ser comunicada a la Secretaría de Niñez, las asesorías de menores, la Oficina de Violencia Familiar o la Policía. También se encuentra disponible la Línea 102.

En caso de temor a quedar expuesto frente a la familia denunciada, es posible solicitar la reserva de identidad. La persona debe brindar sus datos a la autoridad, pero puede pedir que no sean revelados durante la investigación.

“Hay que poner en primer lugar siempre resguardar la integridad física del niño”
Quinteros también destacó el rol de docentes y profesionales de la salud en la detección de estos casos. Según explicó, las instituciones educativas y los centros de salud, tanto públicos como privados, tienen la obligación de informar situaciones de vulneración de derechos de niños.

Una vez que la Justicia toma conocimiento de un caso, pueden solicitarse medidas de protección ante el Juzgado de Violencia Familiar. Cuando existe un agresor identificado dentro del hogar, explicó Quinteros, se procura apartarlo del domicilio antes que retirar al niño de su entorno familiar.

La separación del menor de su familia queda reservada para situaciones excepcionales, cuando no existe ningún adulto del entorno capaz de garantizar su seguridad. En esos casos, se puede recurrir a familiares de la familia extensa y, si esto tampoco resulta posible, interviene la Secretaría de Niñez.

Finalmente, Quinteros remarcó que la colaboración ciudadana puede ser fundamental no solo para detectar un caso, sino también para que la Justicia pueda esclarecerlo. En determinadas causas, quienes conocen los hechos deben declarar y aportar información.

“Para que se haga justicia es necesaria la colaboración de las personas, de la ciudadanía”
La asesora llamó así a dejar de lado la indiferencia frente a posibles señales de violencia y recordó que ante la sospecha de que un niño pueda estar siendo víctima de maltrato, es preferible comunicar la situación a las autoridades antes que permanecer en silencio.