Suicidio adolescente: Cuáles son las señales que pueden advertir un pedido de ayuda
Este 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una problemática multicausal que en 2025 registró un incremento significativo en las tasas de suicidio a nivel nacional, alcanzando en Salta la notificación de eventos de suicidio, su pico histórico.
“Todos los 10 de septiembre en el mundo entero se toma la fecha para pensar sobre la importancia de la problemática del suicidio, la oportunidad de cuidarnos entre todos, de ofrecer ayuda, de pedirla, de hacer prevención y de que las personas que lo necesitan accedan a atención profesional y tratamientos (…)” comentó el secretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Teruel.
La psicóloga del Equipo Interdisciplinario de la Asesoría de Cafayate, Leila Paz, dialogó con FM Profesional e indicó que las señales que no deben minimizarse son los cambios en el sueño, la alimentación, el aislamiento y las expresiones de desesperanza o frases donde manifiestan que los demás estarían mejor sin su presencia.
Lo principal, señaló la especialista, es comprender que el suicidio no responde a una única causa, además no se trata de un hecho que aparece repentinamente, sino que es un proceso que puede tener diferentes etapas y señales que, de reconocerse a tiempo, permiten trabajar desde la prevención.
La etapa de mayor vulnerabilidad es la adolescencia, señaló, la cual se encuentra caracterizada por cambios emocionales.
A qué cambios estar alertas:
- El sueño: una persona puede comenzar a dormir muy poco o por el contrario, permanecer demasiado tiempo dormida.
- La alimentación: puede aparecer una pérdida marcada del apetito o episodios de ingesta excesiva.
- Socialización: pueden aparecer señales a través del aislamiento, alejamiento del grupo de amigos, desinterés por actividades que antes resultaban atractivas o una negativa persistente a establecer vínculos.
La psicóloga explicó que esos cambios deben analizarse en conjunto con el contexto de la persona, desde separaciones, pérdidas, situaciones de violencia, hostigamiento o un intenso sufrimiento emocional, los cuales pueden ser factores de riesgo.
La importancia de la escucha
Es fundamental no restar valor a las expresiones, frases como “ya se te va a pasar”, “no pensés de esa manera” o pensar que se trata de una broma pueden generar que el diálogo con el otro se cierre, por lo que es importante detenerse, escuchar y preguntar qué está sucediendo.
“Lo más protector que hay en la prevención del suicidio tiene que ver con la calidad de vínculos que uno establece”.
Quienes tienen un rol esencial son los familiares, amigos y personas cercanas, quienes pueden advertir cambios y generar los espacios de escucha.
Si bien no sucede en todos los casos, hizo hincapié que la hiperactividad puede relacionarse muchas veces con síntomas de depresión. Una persona puede mostrarse activa, hacer bromas o mantener una actividad cotidiana intensa y estar atravesando una situación de profundo malestar.
Otras situaciones a tener en cuenta e intervenir preguntando y ofreciendo ayuda y no ignorar o naturalizar, es cuando alguien comienza a desprenderse de objetos importantes o a dejar organizados asuntos personales refiriéndose a una eventual ausencia.
Los pensamientos suicidas pueden aparecer vinculados a situaciones traumáticas como abuso sexual, bullying, hostigamiento o violencia intrafamiliar.
Ante una situación de emergencia o riesgo inminente, deben recurrir al 911 o guardias hospitalarias. En Salta también funciona el programa del IAS en Sarmiento 655 y pueden comunicarse a través del 4213387.