Murió Jorge "Roña" Castro a los 59 años: se descompensó en un bingo

El excampeón mundial se encontraba en la sala de máquinas del establecimiento cuando sufrió una descompensación. Un médico constató su fallecimiento y la causa quedó bajo investigación judicial.

El boxeo argentino está de luto. Jorge Fernando "Roña" Castro murió a los 59 años luego de descompensarse mientras se encontraba en un bingo de Morón, provincia de Buenos Aires.

Según el parte policial, el histórico deportista estaba en la sala de máquinas del establecimiento cuando sufrió el episodio. Un servicio de asistencia médica llegó al lugar y constató su fallecimiento.

Castro padecía diabetes y, de acuerdo con el informe difundido, la descompensación habría ocurrido en un contexto relacionado con su tratamiento con insulina.

La causa quedó bajo intervención de la UFI N.º 8 de Morón.

La pelea que quedó para siempre en la historia
"Roña" Castro fue uno de los grandes nombres del boxeo argentino y protagonizó una de las peleas más recordadas de su carrera el 10 de diciembre de 1994.

Aquella noche enfrentó al estadounidense John David Jackson en Monterrey, México. El argentino venía en desventaja y había recibido varios golpes cuando consiguió conectar un gancho de izquierda que derribó a su rival y cambió por completo el combate.

La prestigiosa revista especializada The Ring eligió aquella presentación como la mejor pelea de 1994 y distinguió al noveno asalto como el mejor round de ese año.

El día que se convirtió en campeón mundial
Meses antes de aquella histórica remontada, el 12 de agosto de 1994, Castro había derrotado por decisión dividida al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán.

Con esa victoria se consagró campeón mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Defendió el cinturón en cuatro oportunidades hasta que lo perdió frente al japonés Shinji Takehara, el 19 de diciembre de 1995 en Tokio.

Durante su extensa trayectoria también enfrentó a figuras internacionales como Roy Jones Jr., Terry Norris y Roberto Durán.

Su última pelea profesional fue el 27 de enero de 2007, cuando derrotó por nocaut técnico en el segundo asalto a José Luis Herrera en Mar del Plata.

De Caleta Olivia a campeón del mundo
Castro nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz. Pasó parte de su infancia junto a su padre en el norte argentino y posteriormente regresó a su provincia natal junto a su madre.

A los 20 años debutó profesionalmente en Buenos Aires frente a César González y comenzó una carrera que terminaría llevándolo a la cima del boxeo.

Además del título mundial de la AMB, fue campeón argentino de peso mediano en 1990 y consiguió títulos latinoamericanos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en 1999 y 2001.

El accidente que casi le cuesta la vida
En junio de 2005, Castro sufrió un grave accidente automovilístico en Puerto Madero.

El Renault Laguna que conducía chocó contra un árbol y el boxeador sufrió múltiples traumatismos y una hemorragia entre el pulmón y la pleura.

Permaneció 23 días en coma en el Hospital Argerich. Tiempo después logró recuperarse e incluso volvió a subir al ring.

En una entrevista con la revista Gente publicada en julio de 2005, recordó aquel momento: "No me acuerdo de nada: ni cuatro días antes, ni una semana después".

También aseguró que aquella experiencia había cambiado su manera de ver la vida.

"Quiero disfrutar más de la familia, de mis hijos, recuperarme y trabajar con más ganas", expresó.

Y dejó una frase que quedó asociada a su personalidad: "En el ring demostré que nadie quiere pelearme, pero con este accidente queda claro que ni la muerte me puede parar".

Su vida después del boxeo
Tras retirarse profesionalmente en 2007, Castro continuó vinculado al deporte y puso en marcha distintos proyectos.

En 2020 abrió un gimnasio en Temperley, aunque la pandemia de coronavirus modificó sus planes.

El espacio terminó convirtiéndose también en un comedor destinado a ayudar a vecinos que atravesaban dificultades económicas.

El lugar, llamado "Locomotora Castro", siguió además abierto para quienes quisieran practicar boxeo de forma recreativa, sin distinción de edad ni género.

Su muerte deja una de las carreras más recordadas del boxeo argentino, marcada por títulos, grandes peleas y una personalidad que lo convirtió en una figura popular dentro y fuera del ring.